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noviembre 08, 2011

Los que Lloran.

Lágrimas y dolor.Sollozos convulsivos que aprietan el pecho y usted sienta un nudo en la garganta.Trata de hablar pero las palabras no salen.Las lágrimas le nublan la vista,y el dolor distorsiona la cara.En ese momento,lo que sucede a su alrededor tiene poca importancia;sólo tiene la conciencia del peso,el dolor,la angustia...Y Jesús le dice:"Bienaventurado".
Aquella mañana en el monte,Jesús pronunció muchas paradojas en sus enseñanzas .Sin embargo,es probable que ninguna de ellas sea tan difícil de entender como esta segunda enseñanza:"Bienaventurado los que lloran"(Mateo 5:4).¿Quiso Jesús en realidad decir:"Felices los tristes.Dichosos los desafortunados?"¡Qué gran contraste con la mentalidad moderna!.Hoy día,lejos de aceptar el dolor como algo de provecho,las personas huyen del mismo a toda costa.Miran al dolorido desde lejos y sienten lástima por los que sufren.
"Bienaventurado los que lloran".Sí Jesús hubiera terminado aquí,aun el creyente estaría confundido.Sin embargo:"porque ellos recibirán consolación".En esta aclaración la persona de fe encuentra una respuesta satisfactoria a la paradoja.Pero el incrédulo continúa luchando.Para el creyente,la bienaventuranza está ligada a su esperanza y su confianza en la bondad de Dios.Para el incrédulo,no hay esperanza ni confianza.¡Con razón huye del dolor!.
Resulta necesario aclarar que no todo dolor es igual.La promesa de Jesús no significa consuelo para todo el que sufre,sino esperanza para todo el que cree.Para el creyente,esta promesa significa propósito;es el enfoque del que añora algo mejor.Toma el vacío de la angustia y lo transforma de un callejón angustioso y sin salida a un sendero de vida.
E 2Corintios 7:10 resulta claro que hay un "dolor del mundo"."Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación,de que no hay que arrepentirse;pero la tristeza del mundo produce muerte".Toda persona experimenta tristezas y las sufre en uno de los dos contextos que ya vimos.El contexto determina el resultado.La tristeza según Dios produce vida.La tristeza del mundo es un proceso de perdición y destrucción.
Pedro,sentado en el monte,escuchaba la predicación de Jesús aquella mañana.Pedro,un hombre de mucha autoconfianza,seguramente se preguntaba qué quería decir Jesús con esta segunda paradoja.Judas probablemente estaba sentado cerca de Pedro y,entre maquinaciones y pensamientos egoístas,se preguntaba lo mismo.Con el paso del tiempo,los dos llegaron a experimentar tristezas  profundas,pero cada uno tomó un camino distinto.
Durante aquella noche decisiva en la vida de Jesús,Judas lo traicionó.Lo delató y lo entregó para luego tomar el precio de sangre.En la misma noche decisiva,Pedro negó a Jesús.Tres veces negó al hombre que decía amar.Tanto Judas como Pedro se sintieron sumamente mal.ambos experimentaron una aflicción indescriptible.
Judas volvió a los sacerdotes,arrojó el dinero en el piso,y quiso deshacer lo que había hecho.Pero Judas ya se encontraba en un sendero de destrucción,y su tristeza lo consumió y lo llevó al suicidio.
Después de negar a Jesús,Pedro salió y lloró amargamente.Ése fin de semana después de la crucifixión,se extendió largamente como una noche interminable.El recuerdo de la mirada de Jesús contratada con su infidelidad le desgarraba el alma.Pero la tristeza de Pedro no lo hizo huir;lo llevó al arrepentimiento.El domingo por la mañana,Pedro corrió hasta la tumba vacía.Y más tarde,cuando vio a Jesús en la playa,saltó de la barca y nadó hasta la orilla.la tristeza que es según Dios obró en Pedro para llevarlo a Jesús y no a la desesperación.Allí en la playa,junto a Jesús,el Pedro que había llorado amargamente encontró consuelo perfecto.
"Bienaventurados los que lloran,porque ellos recibirán consolación".No hay mayor consuelo,descanso,ni paz que el que se encuentra cuando nuestros pecados son perdonados.Muchos lloran por lo que lloran en encuentran una paz maravillosa.La tristeza por nuestros pecados son los dolores de parto en el nacimiento del alma a una nueva vida.
Mucho del dolor que uno sufre en la vida no está relacionado con un pecado personal.A veces muere un ser querido y parece que todo se ha terminado.Los ladrones se llevan lo que nos  ha costado trabajo adquirir.Nuestra familia nos desprecia,o el patrón nos despide sin que hayamos hecho nada para merecerlo.Esto nos hace sentirnos abrumados,rechazados,y olvidados.
Las tristezas de esta vida pueden ser de gran ayuda en la lucha por mantener nuestro enfoque en lo invisible.Las comodidades y las alegrías a veces nos atan a esta tierra,la cual tendremos que dejar algún día.Para el cristiano,cada pérdida y tristeza le permite soltarse un poco más de lo temporal y abrir más los ojos para ver la gloria que le espera.
El 13 de junio del 2000,sentimos el cielo muy cerca como familia,últimos minutos de vida.Juntos lloramos alrededor de su cama mientras las líneas en el monitor cardíaco se iban debilitando hasta desaparecer.Aun en los momentos finales,no dejamos de hablarle.pero nuestras palabras no eran de angustia o desesperación,sino de ánimo y esperanza.Le dimos nuestro amor,y le deseamos lo mejor en su viaje al otro "lado del río".Con voces temblorosas y ojos nublados por las lágrimas,cantamos mientras nuestro papá se iba.Aquellos fueron días desgarradores,pero de allí en adelante el cielo se ha vuelto más real para mí y lo terrenal menos importante.
Poco a poco,el alma que vive por fe se va soltando de  garra de lo terrenal y va fijando su vista en el consuelo prometido.
"Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria;no mirando nosotros las cosas que se ven,sino las que no se ven;pues las cosas que se ven son temporales,pero las que no se ven son eternas"(2Corintios 4:17-18).
Esta bienaventuranza,a como la leemos en Lucas,nos da otra perspectiva a la paradoja."Bienaventurados los que ahora lloráis,porque reiréis"(Lucas 6:21).El enfoque aquí parece ser la diferencia entre el presente y el futuro,y destaca el valor de sacrificar la comodidad presente a cambio de la felicidad futura.Este principio también se aplica a la inversa.Hay quienes se aferran a la comodidad presente y sacrifican su felicidad futura.Esto sí es una pérdida irremediable.quienes se empeñan en evitar el sufrimiento se ponen a sí mismos en peligro.así dice Jesús:"¡Ay de vosotros,los que ahora reís!porque lamentaréis y lloraréis"(Lucas 6:25).
A veces sufrimos pérdidas y dolor porque así lo hemos escogido.No se debe a resultados del pecado ni a circunstancias difíciles fuera de nuestro control.En ocasiones escogemos soportar sufrimientos porque creemos en los resultados.De esto nos escribe David 126:5-6:"Los que sembraron con lágrimas,con regocijo segarán.Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla;mas volverá a venir con regocijo,trayendo sus gavillas".
Casi a diario enfrentamos decisiones que afectan nuestro futuro.¿Doy de lo que tengo para ayudar a cierta persona,o no lo hago?¿Testifico de Jesús aun si esto me expone a ser rechazado,o guardo silencio?¿Me sacrificio por el bien del reino de Dios,sacrificio por el bien del reino de Dios,o prefiero dedicarme a mis propios intereses?.La persona de fe está dispuesta a enterrar aun lo que le es precioso a cambio de una cosecha futura.
En la historia hay muchas personas que con lágrimas han enterrado aun lo que era precioso.El apóstol Pablo entregó su reputación,y consideró su condición de judío privilegiando como basura(Filipenses 3:4-7).Muchos han dejado sus negocios y riquezas a cambio de servir en el reino de Dios.Muchos hombres han enterrado a su esposa o hijos en tierras lejanas donde se encontraban por llamamiento del Señor.Muchos han derramado su misma sangre y han dado su propia vida en la tarea de ir y sembrar la buena semilla.
Benditos y bienaventurados son los que han renunciado voluntariamente a las comodidades,la seguridad, y aun a la vida a cambio de tristezas y pérdidas por la causa de Cristo.Sólo Dios sabe,y sólo la eternidad nos aclarará que tan grande será su cosecha de gozo.Ellos podrán reír...porque han llorado por la causa de Cristo.
La naturaleza humana aborrece el sufrimiento,y se siente impotente cuando lo ve en otros.Pero el cristiano no tiene por qué huir del sufrimiento.La persona que sufre con fe recibe consuelo en la esperanza (Romanos5:2-5).Por otra parte,así como somos consolados,también somos llamados a llevar consuelo."Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo...el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones,para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación,por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios"(2 Corintios1:3-4).
El que sabe lo que es recibir consuelo en su tristeza puede consolar a otros.Los que en su sufrimiento saben descansar en la gracia del Señor,están equipados con la gracia necesaria para ministrar a otros.Por experiencia personal,ellos están capacitados para llorar con los que lloran,fortalecer a los débiles,y difundir el consuelo de la esperanza.
Jesús dice:"Bienaventurados..."Bienaventurados los que lloran y se lamentan por su pecado,porque ellos encontrarán paz.Bienaventurados los que soportan el dolor con fe,porque para ellos lo invisible se vuelva real.Bienaventurados los que sacrifican la comodidad presente a cambio del futuro,porque su futuro será de gozo.Bienaventurados los que entregan lo que les es precioso por causa de Cristo,porque la cosecha será grande.Bienaventurados los que encuentran el consuelo de Dios,porque han llegado a ser instrumentos de consuelo.
Bienaventurados los que lloran,porque se acerca el día de consuelo para ellos.La esperanza que ahora nos sostiene pasará para dar lugar a una realidad en la que toda injusticia será corregida,toda pérdida restaurada,todo sufrimiento recompensado.Dios mismo enjugará cada lágrima.
Cuando el dolor y las calamidades nos agobian,la fe sale al paso con su mensaje de esperanza;!El día de consuelo se acerca!.
Bryan Yoder(guatemala).

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