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diciembre 28, 2011

Un llamado al discernimiento


 Robert M. Bowman, Jr.
La Biblia frecuentemente hace referencia a falsas enseñanzas, en un contexto contrarrestador de herejías.
El Antiguo Testamento contiene advertencias solemnes contra cualquiera que profetiza o proclama enseñanzas en el nombre de cualquier dios que no sea el SEÑOR, Jehová (Dt. 13:1-5;18:20-22). Este es el contexto actual en el cual las enseñanzas del Antiguo Testamento, sobre herejías, están encuadradas.
En el Nuevo Testamento encontramos advertencias sobre falsos profetas (Mt. 24:11,24; 2 P. 2:1) — esto es, aquellos que hacen predic–ciones en el nombre de Dios y cuyos anuncios resultan ser falsos (cf. Dt. 18:22). También existe un aviso sobre los falsos apóstoles (2 Co. 11:13). Vemos también advertencias sobre aquellos que proclaman ser el Cristo o que Cristo ha venido o que el día del Señor ya ha llegado, o que la resurrección ya ha ocurrido — cuando en realidad todos estos eventos serán tan obvios y notables que nadie los podrá pasar por alto (Mt. 24:5, 23-27; 2 Ts. 2:1-2; 2 Ti. 2:16-18).
Existe también en la Biblia un aviso contra aquellos que predican a otro Jesús y otro evangelio o quienes promueven otro espíritu y no el Espíritu de Dios (1 Co. 15:3-5; 2 Co. 11:4; Gá. 1:6-9). La enseñanza de que la circuncisión y el guardar la ley son necesarias para la salvación es condenada (Gá. 5:2-4; Fil. 3:2). Por otro lado, la doctrina de que la libertad en Cristo nos da una excusa para el libertinaje también es condenada (Judas 4).
El rechazo de la venida de Jesucristo en la carne es considerada como proveniente del espíritu del antricristo (1 Jn. 4:1-6). Hay prevenciones sobre gente que causa disensiones al enseñar doctrina opuesta a lo que los cristianos ya sabemos que es verdad (Ro. 16:17; Tit. 3:10-11). Somos además advertidos sobre los que dicen amar a Dios pero no aman al pueblo de Dios (1 Jn. 4:20; 5:1) y quienes deliberadamente se separan de la iglesia por causa de doctrina pervertida (1 Jn. 2:19). Finalmente tenemos las advertencias contra el agregar o quitar palabras de la Escritura profética (Ap. 22:18-19) y el tergiversar las Escrituras (2 P. 3:16).
Habiendo observado estas advertencias de la Escritura podemos clasificar las herejías en seis categorías mayores:
1) Herejías sobre revelación — doctrinas que distorsionan, niegan o agregan a la Escritura en una forma que llevan a las personas a la destrucción; incluye falsos reclamos sobre autoridad apostólica o profética.
2) Herejías acerca de Dios — enseñanzas que promueven falsos dioses o distorsiones idólatras del verdadero Dios.
3) Herejías acerca de Cristo — rechazo de su absoluto Señorío, su genuina humanidad y divinidad y su verdadera identidad.
4) Herejías sobre la salvación — enseñar legalismo, méritos para ganarse la gracia y libertinaje; negar la verdad de la muerte y resurrección de Cristo y asuntos similares.
5) Herejías acerca de la iglesia — intentos deliberados de alejar a la gente del compañerismo con cristianos verdaderos; rechazo radical de la iglesia.
6) Herejías sobre el futuro — falsas predicciones supuestamente basadas en autoridad divina; reclamos que el retorno de Cristo ya ha ocurrido y cosas por el estilo.
Nótese que errores en una de estas seis categorías tienden a introducir errores en las otras cinco. Tomemos por ejemplo, la perspectiva hereje en muchos grupos de que la iglesia apostató en los primeros siglos y por lo tanto debe ser “restaurada” en los últimos días. La doctrina implica (1) que la Escritura no es una revelación suficiente sino que necesita la enseñanza suple–mentaria o “explicatoria” de algún maestro o publicación con autoridad. Esto casi siempre sirve como base para rechazar el concepto que tenía la Iglesia primitiva sobre (2) Dios y (3) Cristo. Además, como la Reforma es considerada insuficiente y no constituye la tan necesitada restauración (4), la doctrina de la salvación por gracia por medio de la fe es también rechazada. La doctrina de la restauración toma entonces predominancia sobre la apreciación del grupo sobre el futuro (6), el cual requiere que se entienda la mayoría de las profecías bíblicas sobre el futuro como que se cumplen en su propio grupo.
Por lo ya visto, encontramos que un error en cualquier área de doctrina puede afectar todas las otras áreas. Por lo tanto, no obs–tante, las herejías tienden a caer directamente dentro de una o más de las seis categorías mayores ya citadas; las herejías pueden en verdad ocurrir en cualquier tema doctrinal. Por ejemplo, si alguien enseña que los ángeles deben ser adorados, enseña una perspectiva herética (Col. 2:18) aunque esté enseñando el tema de los ángeles. Esto es porque la adoración de cualquier criatura definitivamente resta credibilidad a cualquier confesión que dice que Dios es el único Dios.
Tampoco debe pensarse que el Nuevo Testamento nos da un catálogo completo de todas las posibles herejías. En nuestros días hay literalmente miles de distorsiones sutiles de la teología cristiana que merecen la etiqueta de herejías y pueden ser identificadas como tales sin necesidad de que la Biblia las haya anticipado e identificado como herejías. La Biblia nos enseña lo que es absolutamente esencial, pronuncia principios de lo que es básico para la fe cristiana sana y lo que no es esencial. Nos da una amplia variedad de ejemplos de herejías, y espera que nosotros ejercitemos discernimiento al evaluar enseñanzas nuevas y contro– versiales cuando ellas surgen.
Aun más allá, debemos reconocer que a medida que la iglesia progresa a través de la historia y profundiza su entendimiento de la Escritura, las herejías en general se hacen más sutiles, más disimuladas, más fácilmente confundidas con la verdad del cristianismo auténtico.
Por ejemplo, herejes modernos que rechazan el Antiguo Testamento son raramente tan francos como el hereje del siglo segundo, Marción, quien simplemente negaba que el Antiguo Testa­mento fuera Escritura en ningún sentido (también descartó buena parte del Nuevo Testamento).
En vez de esto, ellos adoptan un método de interpretación que, aunque for–malmente admiten que la Biblia es la Palabra de Dios, en efecto hace que el Antiguo Testamento sea invalidado para el cristiano, lo que es contrario a la clara enseñanza del Nuevo Testamento (Ro. 15:4; 2 Ti. 3:16).
En breve, herejía es cualquier doctrina que la Biblia explí–citamente cataloga de destructiva por su error condenatorio o cualquier doctrina que la Biblia indica que no debe ser tolerada en la iglesia o cualquier doctrina que aun sin ser mencionada por la Biblia, contradice enteramente aquellas verdades que la Biblia declara ser esenciales para la fe cristiana.
Perspectivas aberrantes pueden ser también clasificadas de acuerdo a las seis categorías previamente citadas. En cada caso, la doctrina aberrante transige seriamente las enseñanzas esenciales de la Biblia en una o más de esas seis áreas, sin negarlas radicalmente. Por ejemplo, la práctica de especular con la fecha precisa de la venida de Cristo puede a menudo ser una aberración muy cerca de ser herejía. La práctica es por cierto antibíblica, y en el contexto del sistema herético doctrinal, tal estable–cimiento de fechas puede en sí mismo ser considerado como herético. En algunos casos, ciertos maestros han argumentado más modestamente diciendo que Cristo podría retornar en cierta fecha, admitiendo que habría una posibilidad de error, y urgiendo a la gente a intensificar la obediencia a la Palabra de Dios. Si bien esta clase de enseñanza debe ser considerada un tanto aberrante, ya que viola las advertencias bíblicas contra el hacer predicciones de este tipo, no es en sí misma una enseñanza herética.
Los Nueve Enemigos de la Verdad

1. Falso evangelio
2 Co. 11:4; Gá. 1:6-9
2. Falsas doctrinas
Ro. 16:17; 1 Ti. 1:3
3. Falsos milagros
Mt. 24:24; 2 Ts. 2:9
4. Falsos dioses
Dt. 13:2; 2 Ts. 2:4
5. Falsos cristos
Mt. 24:24; 2 Co. 11:4
6. Falsos espíritus
2 Co. 11:4; 1 Jn. 4:1-2
7. Falsos profetas
Mt. 24:24; 2 P. 2:1
8. Falsos apóstoles
2 Co. 11:13; Ap. 2:2
9. Falsos maestros
1 Ti. 1:7; 2 P. 2:1
Este artículo fue originalmente publicado en el libro Orthodoxy & Heresy (Baker Book House), y traducido con permiso del autor.

diciembre 27, 2011

Un corazón recto ante la apologética


Dr. Dallas Willard
–“…santificad a Dios en vuestros corazones…estad preparados…con mansedumbre y reverencia …” (1 Pe. 3:15).
Cuando llevamos a cabo la tarea apologética lo hacemos como discípulos de Jesucristo, y por consiguiente en la forma que El lo haría. Esto significa primero que todo, que lo hacemos para ayudar a la gente, especialmente aquellos que desean ser ayudados. La apologética es un ministerio de ayuda.
El cuadro presentado en 1 Pedro 3:8-17 nos muestra discípulos dedicados a promover lo que es bueno, pero eran perseguidos por ello. Su reacción ante esto, como Cristo les había enseñado, fue “gozaos y alegraos”.
Esto llevó a aquellos que observaban a preguntarse cómo los discípulos podían estar gozosos y esperanzados bajo tales circustancias. Esa pregunta sería por supuesto inevitable en un mundo airado, sin esperanza ni gozo.
Exhortación de Pedro
Por lo antedicho, los discípulos fueron exhortados por Pedro a “estar preparados para presentar defensa…de la esperanza que hay en vosotros…con mansedunbre y reverencia” (v. 15), siempre con una “buena conciencia” de que uno ha hecho lo que es correcto (v. 16).
Por lo tanto nosotros damos nuestra explicación, nuestra apologética, como un acto de amor al prójimo. Cuando lo hacemos debemos ser prudentes como serpientes y sencillos como palomas (Mat. 10:16). La sabiduría de la serpiente consiste enconocer el tiempo oportuno basado en la observación atenta.
Las palomas a su vez son incapaces de engañar o defraudar a nadie. Así debemos ser.
El amor por aquellos con los que tratamos nos ayudará a considerarlos en la forma correcta y evitar totalmente el manipularlos. Al mismo tiempo anhelamos y oramos para que reconozcan que Jesucristo es el Señor del cosmos.
El amor también nos purificará de cualquier deseo de vencer por vencer, así como de la autojusticia intelectual y del desdeño de las opiniones y habilidades de otros. El evangelista por Cristo es alguien que se caracteriza por su “humildad mental” (tapeinofrosunen; Col. 3:12, Hch. 20:19, 1 Pe. 5:5), un concepto del Nuevo Testamento que no puede ser encapsulado usando nuestra palabra “humildad”
solamente.
De modo que la exhortación de “presentar defensa” no es un llamado a someter intelectualmente por la fuerza a gente que no está dispuesta, sino a ser los siervos de aquellos que lo necesitan. A menudo, también es un llamado a servir a los que están atrapados por su propia autojusticia intelectual y su orgullo, generalmente reafirmados por su contexto social.
Además, nosotros hacemos la obra del apologista como tenaces siervos de la verdad. Jesús dijo que El había “venido al mundo para dar testimonio de la verdad” (Jn. 18:37) y se llamó a sí mismo “el testigo fiel y verdadero” (Ap. 3:14).
Es por ello que presentamos nuestra defensa con reverencia. La verdad revela la realidad, y la realidad puede ser definida como aquello con lo que los humanos chocamos cuando nos equivocamos. En este choque siempre salimos perdiendo.
Equivocarnos con respecto a la vida, las cosas de Dios y del alma humana, es un asunto tan serio como la muerte. Es por esto que la tarea de la apologética es tan importante. Por ello “seguimos la verdad en amor” (Ef. 4:15), y hablamos con toda la claridad y argumentos razonables posibles, confiando simultáneamente en el Espíritu de verdad (Jn. 16:13) para lograr aquello que está más allá de nuestras limitadas habilidades.
El Punto Común de Referencia
La verdad es el punto de referencia que tenemos en común con todos los seres humanos. Nadie puede vivir sin la verdad. Aunque podemos estar en desacuerdo sobre la verdad o falsedad de ciertas cosas, la fidelidad a la verdad, cualquiera que esta sea, nos permite identificarnos y tomar posición junto a las personas que son honestos indagadores. Nuestra actitud por lo tanto, no es la de “nosotros contra ellos”, sino la de “nosotros”. De esta forma estaremos por siempre aprendiendo y no sólo enseñando.
En cuanto sea posible, y a veces no lo es debido a otros, nosotros “presentamos defensa” en una atmósfera de mutua investigación y de amor generoso. No importa cuán firmes estemos en nuestras convicciones, nunca seremos insolentes, arrogantes, hostiles o defensivos. Desde que sabemos que Jesús mismo no lo sería, debemos aceptar que no podemos ser de ayuda si actuamos de forma arrogante. Cristo no tuvo necesidad de ello, ni nosotros tampoco. En la apologética, como en todas las cosas, El es nuestro modelo y nuestro Señor. Nuestra confianza descansa totalmente en El. Este es el “lugar especial” que le damos en nuestros corazones; es así como “santificamos a Cristo en nuestros
corazones como Señor”, en el servicio crucial de la apologética.
Traducido y publicado con permiso.

La defensa de la fe: ¿Opción o mandamiento?


 Pablo Santomauro
La apologética es la rama de teología, cuyo objetivo principal es la defensa de la fe por medio de la razón y la evidencia. La palabra “apología” es de origen griego y simplemente significa “en defensa de . . .”  ¿Cuál es el papel de la apologética en el cuerpo de Cristo? ¿Debemos equiparnos para presentar defensa de nuestra fe cristiana? Algunos sostienen que la Iglesia sólo debe predicar el Evangelio.
Todo apologista serio reconoce que la primera misión de la Iglesia es de llevar el Evangelio a un mundo perdido (Mc. 16:15). En el transcurso de esta misión confrontaremos a personas que tienen objeciones al cristianismo. Muchas de estas personas son sinceras, pero nadie ha tomado el tiempo para contestar a sus objeciones adecuadamente y tal vez eso es lo que necesitan para hacer una decisión para Jesucristo.
Además, Pedro inspirado por el Espíritu Santo nos dice: “estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 Ped. 3:15). La Palabra de Dios no solo nos insta a predicar el Evangelio sino también nos insta a presentar defensa. Salir a evangelizar sin tener respuestas a las objeciones cada vez más sutiles y antagónicas de un mundo en rebelión, es como ir a la guerra sin la espada.
La Biblia nos exhorta a contender por la fe (Jud. 3), entendiéndose que contender no significa ser contencioso. El Espíritu Santo obra cuando sabemos contender con amor, reverencia y humildad.  En la Biblia encontramos ejemplos de grandes apologistas, el apóstol Pablo fue un gran apologista de la fe cristiana. El entraba en las sinagogas para presentar el Evangelio, discutía con los judíos exponiendo poderosos argumentos (Hch. 9:20,22; 17:2; 28:23). Sus pupilos, Timoteo y Tito, recibieron instrucciones precisas de defender el Evangelio (2 Tim. 2:23-26; 4:2-5, Ti. 1:9-14).
La apologética no es entonces una opción, un pasatiempo o algo que satisface la naturaleza combativa de algunos individuos, sino que es un elemento fundamental de la Palabra de Dios y un mandato para todo cristiano. La apologética mantiene la pureza del Evangelio. No es un substituto para la fe ni toma el lugar del Evangelio, sino que es el compañero idóneo que va de la mano con el evangelismo. Tampoco reemplaza al Espíritu Santo, es simplemente un instrumento en sus manos.

diciembre 21, 2011

¿Ha reemplazado la Iglesia a Israel?

El argumento que la Iglesia es el cumplimiento de todas las profecías de la Biblia acerca del Reino no es el único error del Amilenialismo. Un error igual de serio es la aseveración que la Iglesia ha sustituido a Israel. A esto se le llama Teología del Reemplazo.

El argumento por lo general va así: “Dado que los judíos rechazaron a Jesús como su Mesías, Dios los rechazó a ellos. El derramó Su ira sobre ellos, los esparció por toda la tierra y transfirió las promesas hechas a ellos al ‘Israel Espiritual’, la Iglesia. Dios ya no tiene ningún propósito para los judíos. El reestablecimiento del moderno Israel es, por lo tanto, simplemente un accidente de la historia sin un significado espiritual”.

Este punto de vista es sostenido por la mayoría de las principales denominaciones liberales antiguas como los Metodistas, Presbiterianos y Episcopales. También es sostenido por algunos grupos conservadores como las Iglesias de Cristo y la Iglesia de Dios de Anderson, Indiana. Defensores de este enfoque pueden encontrarse incluso entre los Bautistas del Sur, aunque la mayoría de los Bautistas lo rechazan.

Yo afirmo que el enfoque es completamente antibíblico.

La posición de los judíos con Dios

No hay duda que en el Primer Siglo Dios derramó Su ira sobre el pueblo judío en respuesta a su rechazo de Su Hijo, Jesús, como su Mesías. Y no hay duda de que hasta este día han permanecido bajo la disciplina de Dios. Pero eso no significa que hayan sido rechazados por Dios.

Dios ama al pueblo judío, incluso en su rebelión. En el eterno Pacto Abrahámico, Dios le dijo a Abraham que El bendeciría a aquéllos que bendijeran a Israel y maldeciría a aquéllos que los maldijeran (Gn. 12:3). De forma similar, El le dijo al profeta Zacarías que el que toca a Israel, “toca la niña de Sus ojos” (Zac. 2:8).

Isaías proclamó que Dios nunca podría olvidar a Israel porque El los tiene “esculpido en las palmas de Sus manos (Is. 49:14-16). Jeremías declaró que el pueblo judío existiría como nación por siempre (Jer. 31:36). Y profeta tras profeta afirmaron que, en los tiempos del fin, un gran remanente de los judíos será salvo cuando acepten a Jesús como su Mesías (Is. 10:20-22; Jer. 31:1-7; 31-34; Ez. 6:8-10; Dn. 12:1; Os. 2:14-20; Jl. 2:31-32; Mq. 7:18-20; Sof. 3:12-13 y Zac. 12:10).

El Punto de vista de Pablo

“Pero”, dicen los amilenialistas, “todas estas promesas fueron anuladas por el rechazo de los judíos de Jesús como su Mesías”. Esta afirmación explica el porqué los capítulos 9 al 11 de Romanos han sido los capítulos más ignorados y despreciados del Nuevo Testamento a través de la historia de la Iglesia. A menudo, estos capítulos son simplemente desestimados como un “paréntesis irrelevante” en el libro de Romanos.

Pero la verdad es que son cualquier cosa menos eso. En estos capítulos, Pablo usa al pueblo judío como el ejemplo por excelencia de la gracia de Dios. A pesar de su historia de rebelión contra la voluntad de Dios, y su continuada rebelión, Pablo enseña que Dios aún los ama, todavía tiene un propósito para ellos y todavía está determinado a traer a la salvación en Jesús a un gran remanente de ellos.

De hecho, Pablo repudia la Teología del Reemplazo incluso antes de que llegue a estos capítulos. El empieza el capítulo 3 con dos preguntas retóricas:

1. ¿Tienen los judíos alguna ventaja con Dios?
2. ¿Ha anulado su incredulidad la fidelidad de Dios?

Históricamente, la Iglesia ha respondido la primer pregunta con un “¡No!”, a pesar del hecho que Romanos 1:16 dice deliberadamente que el Evangelio es poder de Dios para salvación para “el judío primeramente”.

Con respecto a la segunda pregunta, la Iglesia ha contestado consistentemente con un resonante “¡Sí!”, argumentando que Dios se ha “lavado Sus manos de los judíos” debido a su incredulidad.

Pero, ¿cómo responde el apóstol Pablo estas preguntas? El responde exactamente de forma contraria. El declara que los judíos tienen una ventaja porque “les ha sido confiada la Palabra de Dios” (Ro. 3:2). Esto es una referencia al hecho de que cada libro de la Biblia (sí, yo incluiría el Evangelio de Lucas y el libro de los Hechos) fue escrito por un judío. Con respecto a la segunda pregunta en cuanto a que si Dios ha rechazado o no a los judíos, Pablo responde con gran emoción, “¡De ninguna manera!” (Ro. 3:4)
La verdad de Romanos 9-11

Pablo regresa a este tema en los capítulos 9-11. El empieza hablando acerca de cuán importantes han sido los judíos en la historia redentora de Dios y cuán importantes continúan siendo (Ro. 9:3-4):

“…mis hermanos, los que son mis parientes según la carne; que son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas…”
Note que Pablo está hablando acerca de judíos físicos, no espirituales, y note que hace referencia a la validez continua de las promesas de Dios hacia ellos. EnRomanos 9:27 él se refiere a la promesa del Antiguo Testamento que Dios salvará un día un gran remanente de los judíos, citando específicamente Isaías 10:22.
El empieza el capítulo 11 con otra pregunta retórica: “Digo pues: ¿Ha desechado Dios a Su pueblo?”. Por 2,000 años la Iglesia Católica ha respondido a esta pregunta con un dogmático “¡Sí!”. Cuando ocurrió la Reforma, las iglesias Protestantes resultantes se unieron al coro. Pero Pablo la responde diciendo: “En ninguna manera… No ha desechado Dios a Su pueblo, al cual desde antes conoció” (Ro. 11:1-2).
La Iglesia ha sido injertada en el Buen Olivo
Otra vez, él afirma que un remanente será salvo (Ro. 11:5) por gracia después que“haya entrado la plenitud de los gentiles” a la Iglesia (Ro. 11:25). Luego, mientras Pablo considera la terquedad de sus hermanos en contraste con la paciencia y bondad de Dios hacia ellos, grita desde su corazón: “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son Sus juicios, e inescrutables Sus caminos!” (Ro. 11:33).

El Plan de Dios para Israel

Es sólo cuando usted entiende cuánto ama Dios al pueblo judío y cuán determinado está El a traer a la salvación a un gran remanente, que usted puede empezar a entender qué es lo que está ocurriendo hoy en el Medio Oriente. La Biblia revela claramente que la reunión del Siglo XX del pueblo judío desde los cuatro ángulos de la tierra de regreso a su patria es un acto sobrenatural de Dios que es el primer paso para dar lugar a la salvación de un remanente (Is. 11:10-12).

Específicamente, las Escrituras enseñan que una vez que los judíos sean reunidos en incredulidad y su nación sea reestablecida, Dios traerá a todas las naciones de la tierra contra ellos por el asunto de quién va a controlar a Jerusalén (Zac. 12:2-3). El odio hacia los judíos y la oposición a su estado alcanzará su clímax durante la última mitad de la Tribulación, cuando el Anticristo se volverá contra ellos e intentará aniquilarlos de la faz de la tierra (Ap. 12:12-17). Durante este periodo de tres años y medio, el Anticristo logrará matar 2 tercios del pueblo judío (Zac. 13:8).

Esas son las malas noticias. Pero las increíbles buenas noticias es que aquéllos que queden serán traídos al final de ellos mismos y, en su total desesperación, volverán sus corazones hacia Dios. En ese momento, Jesús aparecerá en los cielos y el remanente judío “mirarán a Mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito” (Zac. 12:10).Ellos invocarán el nombre del Señor (Joel 2:31-32) y gritarán “¡Baruch Haba Bashem Adonai!”, que quiere decir “¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!” (Mt. 23:38-39).

La asombrosa Gracia de Dios

Cuando empecé a predicar acerca del amor de Dios por el pueblo judío y de Su determinación para perseguirlos hasta que un gran remanente se arrepienta y acepte a Su Hijo como su Mesías, mi esposa me dijo: “¡Me haces querer ser un judío!”.

“No”, le respondí, “no querrías ser un judío, porque las posibilidades abrumadoras son de que si tú fueras un judío, tendrías un velo espiritual sobre tus ojos (2 Cor. 3:14), y rechazarías reconocer a Jesús como tu Mesías”.

Luego hice un punto que le animé a no olvidar jamás: “Ann, Dios no está haciendo algo por el pueblo judío que El no esté dispuesto a hacer por todos nosotros”.

Mantenga en mente que el pueblo judío es el Pueblo Escogido de Dios (Dt.7:6). Eso no significa que ellos son salvos. Por el contrario, significa que ellos fueron llamados por Dios para ser testigos de El (Is. 43:10-12). Por consiguiente, cuando usted estudia su historia, puede llegar a un entendimiento de lo que significa tener una relación con Dios. Su historia muestra que cuando usted es fiel, Dios lo bendice. Cuando usted se rebela, El disciplina. Y cuando usted se arrepiente, El perdona y olvida y empieza a bendecir otra vez (lea el libro de Jueces).


Actualmente, el pueblo judío está bajo disciplina. Lo han estado por dos mil años. Pero un día cercano sus ojos serán abiertos a la realidad de Jesús como su Mesías. Cuando eso ocurra, serán abrumados con aflicción, serán barridos por el arrepentimiento y un gran remanente será salvo por gracia a través de la fe.

El continuo amor de Dios por los judíos a pesar de su persistente rebelión espiritual es una gran demostración del significado de la gracia – superada sólo por la misma Cruz. Las personas a menudo me dicen, “¿Cómo podría Dios posiblemente estar detrás de la reunión mundial del pueblo judío cuando aún están atrapados en incredulidad? Lo única cosa que se merecen es la muerte”.

Pero ése es exactamente el punto. La única cosa que cualquiera de nosotros merece es la muerte. Pero: “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito, para que todo aquél que en El cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”(Jn. 3:16).

Podemos agradecer a Dios que aquéllos de nosotros que hemos puesto nuestra fe en Jesús nunca recibiremos lo que merecemos. ¡Alabe a Dios por Su gracia maravillosa! Y alabe a Jesús por Su disposición a sufrir y morir para que pudiéramos ser reconciliados con el Padre.



diciembre 19, 2011

Los que tienen hambre y sed.

¡Hambre y sed!¿quién desea tener hambre o sed?¿Qué hay de bueno en esto?El razonamiento humano nos diría que una vida tranquila y la abundancia de bienes nos traen felicidad y dicha.Consideramos dichosas a aquellas personas que gozan de la abundancia.Pero,¿hambre y sed?.Estas palabras más bien pintan un cuadro de sufrimiento y necesidad desesperante.Nos hace pensar en los mendigos,los barrios pobres de las ciudades grandes,y en países enteros donde dominan el hambre y la necesidad.Es una condición que tratamos de evitar a toda costa.
Pero¿sabes ?Jesús lo veía de manera muy diferente cuando declaró:"Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia,porque ellos serán saciados":Las personas dignas de formar parte del reino de Dios son solamente aquellas personas que sienten su necesidad  urgente de Dios;son tales los que hallan la dicha y la satisfacción que verdaderamente llena y perdura.Analicemos lo que significa esto para nosotros.
En el Salmo 42:1-2 vemos una comparación que explica claramente lo que sucede cuando el hombre siente el hambre y la sed de Dios.Dice así:"Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas,así clama por ti,oh Dios,el alma mía.Mi alma tiene sed de Dios,del Dios vivo;¿Cuándo vendré,y me presentaré delante Dios?".En estos versículos vemos el cuadro de un ciervo en el desierto,quizá huyendo de los lobos que lo persiguen.Ya agotado,el ciervo brama,mientras busca con ansiedad el arroyo donde pueda satisfacer la tremenda sed que siente.Este cuadro ilustra la condición de urgencia y desesperación que Jesús considera dichosa.
Las palabras "brama" y "clama" en este salmo se traducen de la misma palabra hebrea en el texto original.Sin duda,el salmista conocía bien ese bramido del ciervo,y desde lo profundo de su alma brotaba el mismo clamor por satisfacer su propia sed.Su alma sentía una necesidad desesperada de algo específico.Ese "algo"que él tanto deseaba era la presencia de Dios que sacia el alma.
EL hambre y la sed no sólo nos hacen clamar,sino que también nos impulsan a buscar con esmero lo que nos pueda saciar.La necesidad de encontrar alimento nos desvela en la noche y nos hace madrugar.Sabemos que nos espera la muerte si no hallamos lo que satisface esta necesidad.
Me hace recordar un incidente que sucedió hace ya unos años.En el año 1972,un avión de la Fuerza Aérea Uruguaya sufrió un percance aéreo cuando se estrelló en las alturas andinas,cerca de la frontera entre Argentina y Chile.Durante muchos días,los sobrevivientes se unieron en su lucha por vencer las inclemencias del frío severo,la nieve,y el hambre.Después de acabarse las escasas golosinas que encontraron entre el equipaje de los pasajeros,empezaron a comerse el cuero de las valijas.Rompieron los asientos de la aeronave y se comieron la paja que encontraron dentro de ellos.Por fin llegó el día en que el hambre aguda los llevó a una desesperación extrema y acordaron comerse la carne de sus compañeros fallecidos.Este acontecimiento muestra hasta qué extremo llega el ser humano en su afán por satisfacer lo que llamamos "el hambre".

¿Qué habría sucedido si aquellas víctimas del accidente aéreo no hubieran tenido hambre?No hubieran sobrevivido.
La mayoría de los pasajeros formaban parte de un equipo de rugby que estaba viajando para jugar en un partido.¿Por qué no invirtieron su tiempo y sus energías en practicar su deporte?¿Por qué no se dedicaron a  la búsqueda de diversión,placeres,y otras actividades que,bajo circunstancias normales quizá hubieran procurado con esmero?.En su condición,lo más importante era proveer  alimento para el cuerpo.Era un asunto de vida o muerte.Las cosas que en otro tiempo hubieran dominado su atención,ahora no significaban nada en vista de la necesidad apremiante que enfrentaban.
Volviendo a lo que dijo Jesús,hagámonos la pregunta.¿son nuestra hambre y sed de Dios tal que haríamos cualquier cosa para conservar la bendita satisfacción de su presencia en nuestra vida?¿O nos encontramos sumidos en el conformismo y la tibieza a tal punto que apenas sentimos la grave falta de esta bendición?Jesús nos dice:"Pedid...buscad...llamad..."(Mateo 7:7).Pedro nos dice:"Desead,como niños recién nacidos,la leche espiritual"(1 Pedro 2:2)(mateo 6:33.Colosenses 3:1).
Jesús nos sigue diciendo que debemos sentir hambre y sed por la justicia?Si por naturaleza el ser humano hace todo lo posible por evitar una condición de necesidad extrema,y lo tiene como una desgracia o vergüenza,¿por qué Jesús se refiere a esta condición como algo deseable?.Volvamos a nuestro texto en Mateo 5:6 para encontrar las respuestas a estas preguntas.
Hambre y sed de justicia.¿Qué es "justicia"?Esta palabra tiene varios significados en la Biblia.En este caso s refiere a lo que es recto o lo que es totalmente conforme a la voluntad de Dios y conforme a su propio carácter.Jesús quiso mostrarnos que la búsqueda de justicia de Dios,su rectitud y su voluntad para nosotros,es la cosa más noble e importante en la vida.No solamente es lo más noble en la vida,Dios promete satisfacción a aquél que tiene hambre y sed de justicia .Recuerde,sin agua el ciervo en el desierto se muere;sin alimento los pasajeros de aquel avión no hubieran sobrevivido;y sin justicia el alma nunca se sacia y no puede sobrevivir.
Hay otra razón por que el hambre y la sed de justicia son tan importantes y deseables.La Biblia nos enseña claramente que es un paso esencial e imperativo para entrar en el reino de Dios.Lucas 15:16-17 nos describe la condición extrema en que se encontraba el hijo pródigo.¡Qué impulsó a este joven a tomar la decisión de volver a su padre?El hambre extrema.En vista de la necesidad apremiante que él sentía por comida,los otros deseos carnales que había creído tan importantes se desvanecieron.
Además de ser un paso importante para entrar en el reino de Dios,un deseo ardiente por la justicia también es imperativo para lograr crecimiento en la vida cristiana(1Pedro 2:2).La palabra "desear "tal como se utiliza aquí significa un impulso interno y un deseo ansioso.Pero el enemigo de nuestra alma se ha dedicado a inventar alternativas para saciarlo.Él sabe muy bien que el que se sacia de la justicia,vivirá.Él sabe también que cualquier otra alternativa es un engaño cuyo fin es muerte.Las riquezas,los placeres,la fama,el sexo ilegítimo,las diversiones,y tantas cosas más parecieran satisfacer,pero son engañosas porque nunca pueden satisfacer la necesidad,pero son engañosas porque nunca pueden satisfacer la necesidad verdadera del alma.En realidad,no hacen más que aplacar un poco el hambre y la sed de justicia,pero no pueden sustentar.

Veamos algunas cosas que pueden aplacar el apetito espiritual:
1.El niño que constantemente come golosinas y dulces pierde el apetito de la comida sólida y buena que de veras alimenta.tal niño no gozará de la misma salud como aquel que se alimenta de comida sólida y nutritiva.De la misma forma,si en nuestra vida espiritual nos alimentamos con cosas que nos hacen perder el apetito del alimento espiritual ,nuestra vida sufrirá y flaqueará.Si nuestro enfoque está en lo terrenal,lo espiritual pierde su atractivo.

2.Cuando enfermamos,muchas veces la comida no nos llama la atención.A veces resulta repugnante,y el simple hecho de pensar en comida nos provoca náuseas.Así también cuando estamos enfermos espiritualmente,perdemos el apetito.No hay en nosotros un deseo fuerte de buscar las cosas de Dios.Más bien,perdemos todo interés y deseo por el alimento espiritual,e inmediata mente la vida va hacia abajo moralmente.Cuando enfermamos,buscamos soluciones para nuestros problemas de salud.Pues,si no lo hacemos,podemos morir por falta de alimento.Así es también en la vida espiritual.No podemos existir por mucho tiempo sin el alimento espiritual.La enfermedad espiritual tiene varias causas,aunque muchas veces tiene su raíz en algún pecado encubierto.El pecado no permite que la vida espiritual florezca.

3.En apocalipsis nos advierte en contra de la tibieza;una condición que para Dios es sumamente repugnante(Apoc 3:14-22).La persona tibia espiritualmente ha descuidado su relación con Dios.Ha perdido el amor ardiente y ferviente con que se empezó la vida cristiana.En esa condición,se pierde el apetito de las cosas de arriba,,el hambre y la sed de justicia.La Biblia nos enseña que Dios no puede aceptar la tibieza.Por lo tanto,debemos arrepentirnos de tal condición y volver a Dios con entusiasmo y solicitud.Nos debe alarmar si vemos que nuestra vida ha entrado en una condición de tibieza,porque Dios dice que él tendrá que vomitar...expulsar a la persona que continúa en esa condición.

El salmista David experimentó esta hambre y sed de Dios.En sus salmos él expresa sus sentimientos."Dios,Dios mío eres tú;de madrugada te buscaré;mi alma tiene sed de ti,mi carne te anhela,en tierra seca y árida donde no hay aguas,para ver tu poder y tu gloria,así como te he mirado en el santuario".(salmos63:1-2).Es impresionante el empeño de David en buscar a Dios.De madrugada;temprano en la mañana antes de emprender cualquier otra actividad,él buscaba su dirección.Sobre todo,David deseaba el favor de Dios en su vida.Su objeto primordial y supremo era Dios.Cuando despertaba,pensaba en Dios.Buscaba a Dios en el tiempo más adecuado.Antes que cualquier otra cosa,su enfoque en la vida era la búsqueda de Dios.la sed que tenía era fuerte,vehemente.La búsqueda de Dios era su prioridad.
Volvamos una vez más a las palabras de Jesús:"Los que tienen hambre y sed de justicia...,serán saciados".Jesús prometió que todo el que busca,hallará(Mateo 7:8).Esta promesa es,cuando menos,para dos clases de personas:
Pero el hombre pecó,y por consecuencia fue separado de Dios.Ahora se originó en el hombre un vació que sólo Dios mismo con Su Espíritu podía llenar.La promesa de Jesús en Mateo 5:6 y Mateo 7:8 es para todos aquellos que están separados de Dios y sienten su profunda necesidad de él.Es para aquellos que desean que Dios mismo llene el vacío en su vida. Jesús dice que el que busca"la justicia" de Dios con sinceridad,la hallará y será saciado.
también el creyente que le ha entregado su vida a Dios y sigue en las pisadas del señor Jesucristo,necesita constantemente el alimento espiritual.La promesa de ser "saciados" es para el creyente que "busca primeramente el reino de Dios",y "tiene hambre y sed" para la alimentación y la presencia de Dios en su vida.Jesús dice que esa persona encontrará satisfacción.Hallará lo que necesita.
¿Podemos entender lo que  a primera vista parece una contradicción:la bienaventuranza de sufrir hambre y sed?.la promesa de la Palabra de Dios se cumple únicamente cuando estamos en esta condición de necesidad.Por eso decimos que constituye una condición deseable y bienaventuranza.Para ser saciado,es necesario buscar ansiosa,ferviente,y diligentemente.Esa búsqueda debe ser primordial en nuestra vida;lo que nos impulsa por encima de todo lo demás.dios busca en todo ser humano un corazón humilde que reconoce su necesidad.Él desea saciar el fuerte deseo que sentimos por él.Desea darnos el alimento y la bebida espiritual que necesitamos.
¿Tiene usted,querido lector,"hambre y sed de justicia"?¿está experimentando la llenura y la satisfacción que Dios ofrece?¿O hay algo que le está quitando el apetito?Dios desea que usted disfrute de la plenitud de Cristo en su vida.hoy la puede disfrutar.

Duane Nisly.



diciembre 17, 2011

Religioso pero perdido.

Juan 3:1-16
 Simplemente ir a la Iglesia todos los domingos,no le hace cristiano.Muchas veces,confundimos religión con salvación,y nos preguntamos por qué los eventos de la Biblia no ocurren en nuestras vidas.
Es el poder salvador de Dios lo que transforma nuestros corazones y mentes,llenándoles con Su amor.
La salvación viene cuando creemos que Cristo murió en nuestro lugar,fue sepultado y resucitó al tercer día,y cuando le recibimos como nuestro Salvador y Señor.
El fariseo Nicodemo vino a Jesús de noche,deseando saber quien era ÉL en realidad.Como buen fariseo,Nicodemo era extremadamente religioso.Su conocimiento de la Escritura era enorme.Pero aquí estaba el hombre religioso protegido por la oscuridad de la noche,pidiendo a Jesús que le explicara el plan de Dios para salvación de nuestras vidas.Nicodemo sabía exactamente lo que debía decir ,pero todavía estaba perdido.
La Biblia nos dice por qué vino Jesús:"Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y salvar lo que se había perdido"(Lucas 19:10).Dios no quiere solamente salvarnos de una eternidad en el infierno,ÉL quiere salvarnos de las garras del enemigo.Decir simplemente las cosas precisas no nos salva,pero el tener una relación personal con Dios nos dará todo el poder salvador que necesitaremos aquí en la tierra.
NO se sienta satisfecho con sólo tener conocimiento.Reconozca que Jesús murió por usted y deje que ÉL sea su Salvador personal.

La celebración de la Navidad.

Lucas 2:15-20


Durante estas festividades,las ocupaciones ahogan el significado de la Navidad.Nos preocupamos tanto de comprar regalos y organizar fiestas que simplemente nos olvidamos de celebrar el nacimiento de la persona más increíble que el mundo ha conocido jamás.
Es evidente a través de la Escritura que a Dios le gusta la conmemoración.Le gusta marcar eventos significados con un monumento..Le gusta conmemorar Su increíble poder salvador con fiestas.
ÉL hasta nos ha prometido una fiesta para cuando lleguemos al cielo.
¿Por qué es importante tener estas celebraciones?Porque Dios quiere que recordemos quien es ÉL y lo que ha hecho.
En el antiguo Israel,la fiesta de la Pascua,se estableció para celebrar la gracia de Dios dada a los Hebreos.
En Navidad,tenemos la oportunidad de celebrar el más memorable acto de la gracia de Dios:Enviar a Jesús al mundo como sacrificio por nuestros pecados.
Los pastores que atendían a sus rebaños en la colinas de Belén,encontraron razón para celebrar.(Lucas 2:20).Nosotros sabemos ahora,más de lo que ellos supieron en su tiempo.Ciertamente no debemos dejar que ÉL se pierda entre las festividades de la Navidad.
Los familiares y los amigos son importantes y es bueno pasar tiempo visitándoles durante esta época.Tampoco está mal dar regalos o tener fiestas.Pero asegúrese que celebra con sus seres queridos el maravilloso nacimiento de Jesús.Es por ÉL que tenemos razón de celebrar el maravilloso regalo de la vida eterna.


Encuentro con Jesús.(Charles F.Stanley)





diciembre 16, 2011

El mensaje de la Navidad.

Lucas 2:1-20


En su libro,La historia de Dios,Anne Graham Lotz describe como debe haber sido para los pastores,el encontrar al bebé Jesús.
"Los pastores,con sus raídos trajes,oliendo a ovejas y al humo de la fogata llegaron al pesebre.Miraron al bebé que yacía en la paja.Su cabello todavía estaba mojado.Las oscuras y rizadas pestañas contrastaban con las mejillas sonrosadas y gorditas,el niño dormía pacíficamente.Su pequeña boquita se movía de tiempo en tiempo como si tuviera mucho que decir,aunque no todavía.
¿Cuándo se dieron cuenta que estaban mirando el rostro de Dios?¿Cómo pudieron separarse de este cuadro maravilloso?Cuando dejaron a esta pequeña familia,ellos regresaron glorificado y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto,que fue tal como se les había dicho (Lucas 2:20)."
"La adoración y la alabanza de los hombres a Dios por la revelación de Su gloria en esa noche,todavía no han cesado.La duda de los incrédulos,la mofa de los burladores,la crítica del profesor,la apatía del público,los gritos de la multitud,las blasfemias de los paganos,las amenazas de las autoridades ,la espada del verdugo,las mentiras del diablo,no han opacado la Esperanza que nació esa noche y no ha disminuido la Gloria de esa historia que continua y continuará brillando a través de los años hasta iluminar su corazón y el mío".


Encuentro con Jesús.Charles F.Stanley.

diciembre 15, 2011

El mensaje de la Navidad.

Lucas 2.
El mensaje de la Navidad no es solamente el del pequeño bebe envuelto y acostado en un pesebre.El verdadero mensaje de la Navidad es que el Dios eterno vino a la tierra en forma de hombre para salvar a Su propia creación.No hay remisión de pecado sin derramamiento de sangre.En el plan de Dios,Él tuvo que proveer un sacrificio sustitutorio para expiar el pecado del hombre.Ese bebé vino con un propósito.El vino a morir.
Esas manos infantiles que lograron salir de su envoltura en el pesebre rústico,fueron las mismas manos que más tarde fueron clavadas en una cruz áspera de madera.Fueron las mismas manos que,aunque con cicatrices,cuidadosamente doblaron los paños usados en su entierro.(Juan 20:7),cuando resucitó para derrotar el pecado y a la muerte y para darnos vida eterna.Y esas son las mismas manos que con amor tierno nos alcanzan y nos levantan en los tramos amargos y difíciles de la vida.
Esta época de Navidad,cuando todo parece tan apresurado,no caiga preso del materialismo y las ocupaciones.Cuando usted se cruce con una escena del pesebre,piense más allá de la infancia de Cristo a la razón de su venida.Haga un fuerte esfuerzo por recordar el verdadero mensaje de Navidad.recuerde Sus manos.Recuerde Su corazón.Recuerde su imperecedero amor por usted.Y aun más importante recuerde Su muerte y resurrección.

Encuentro con Jesús(Charles F.Stanley)

diciembre 14, 2011

Jesús :¿Un bebé cualquiera?

Lucas 2:1-7
UN bebé cualquiera no hubiese tenido profecías referentes a Su nacimiento,vida,incluso Su nombre.
Un bebé cualquiera no hubiese traído al ángel Gabriel para que anunciase Su Concepción a Su madre.
Un bebé cualquiera no hubiese hecho saltar a Juan Bautista en el vientre de su madre.
Un bebé cualquiera no hubiera merecido que Su nacimiento fuera anunciado por un ángel.
Un bebé cualquiera no hubiera atraído a pastores de sus labores.
UN bebé cualquiera no hubiese motivado el largo viaje de los hombres sabios del lejano Oriente.
Un bebé cualquiera no hubiese encendido la ira del rey Herodes.
A un bebé cualquiera no se le hubiese sacado apresuradamente hacia Egipto.
Un bebé cualquiera no hubiese justificado la espera de Simeón(Lucas 2:26).
Un bebé cualquiera no hubiese motivado la proclamación de Ana(Lucas 2:38).
Un bebé cualquiera no hubiese llegado a los 12 años hablando con poderosa sabiduria en el Templo.
Un bebé cualquiera no hubiese llegado a ser el hombre que dio vista a los ciegos,hizo oír a los sordos y hablar  los mudos,liberó a los cautivos,dio vida a los muertos y perdón a los culpables.
Un bebé cualquiera no hubiese nacido como el Cordero de Dios para voluntarimente derramar Su sangre como propiciación por nuestro pecado.
¡No!ÉL no fue un bebé cualquiera.
ÉL fue,es y será,Jesucristo el Rey de reyes y Señor de señores.

Encuentro con Jesús(Charles F.Stanley)

noviembre 10, 2011

Los Mansos

Mateo 5:5
"Bieaventurado los mansos,porque ellos recibirán la tierra por heredad"
Aquella mañana en el monte,mientras estas palabras brotaban del corazón de Jesús,la multitud escuchaba atentamente.Por primera vez oían las palabras tan extrañas:"Bienaventurados los pobres en espíritu...bienaventurados los que lloran..." y ahora,"bienaventurados los mansos".¿Qué quería decir ese nuevo rabí?.Las personas de aquella multitud habían sido moldeadas según las tradiciones de sus padres.Tradiciones tales como ,ojo por ojo y diente por diente;amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo.Las personas en la multitud habían aprendido de los fariseos a buscar su propia honra y a exhibir sus buenas obras como méritos delante de los hombres.Para tales personas,estas enseñanzas que escuchaban de Jesús ahora parecían muy extrañas.
¿Qué quiso decir Jesús con "bienaventurados los mansos"?La mansedumbre es una disposición del espíritu,hacia Dios primeramente y después hacia los hombres.Es la disposición de aceptar el trato de Dios con nosotros como bueno,de manera que no lo cuestionamos ni resistimos.
Hay numerosas escrituras que confirman que la mansedumbre es una virtud cristiana elemental en la obediencia a Cristo(Efesios 4:1-12,Mateo11:28-30).Veamos más ampliamente lo que implica la mansedumbre en la vida del cristiano.
"Mansedumbre"significa control sobre los pensamientos ,conductas,y actitudes.
Pensemos en el ejemplo de un animal que ha sido domado de manera que pueda obedecer órdenes.Analicemos el ejemplo de un buey o un caballo,y apreciemos el gran cambio que ocurre en su comportamiento bajo la mano del domador.Cuando el animal ya amansado siente la soga ceñir el cuello,de inmediato se detiene y manifiesta una actitud de calma.Aunque desconoce lo que el hombre quiere de él,y aunque sufre interiormente un choque de voluntades,él estima como mejor acción el estarse quieto.De esta manera le entrega su voluntad al que ha tomado posesión de él.
Probablemente veremos en el animal cierto nerviosismo:su piel se contrae hasta en los lugares donde comúnmente no se sacude.Quizá veamos inseguridad en los ojos y en las patas que se mueven impulsivamente.A veces aun podemos notar desconfianza;el animal se mueve de un lado a otro,y le teme a la mano que intenta acariciarlo.
El animal amansado,aunque sufra tales conmociones internas,no huye.Por el contrario,muestra sujeción y sosiego,entregando su voluntad y acciones a la voluntad del que lo ha domado.
Este ejemplo nos enseña que la mansedumbre no es el resultado de la debilidad o la incapacidad del animal.En la persona,la mansedumbre es el resultado de un poder espiritual que capacita al individuo para dominar y sujetar su propio carácter y naturaleza que se levantan contra la voluntad de otro y la de Dios.Dicho poder capacita al hombre para poner abajo el deseo de exaltar su propia persona.
La "Mansedumbre"es un comportamiento que nace de la humildad.Para ser manso se necesita de humildad en por lo menos dos aspectos:Primero,necesito de humildad en mi concepto de mí mismo.Me refiero a lo que yo considero que merezco,y al grado de amor que tengo para mí mismo.
Lo contrario de lo dicho anteriormente,es el amor a Dios y a las demás personas.Esto me lleva a ser sensible a las necesidades de los demás y a poner manos a la obra en proveer para sus necesidades.De esa manera dispongo servirlos,porque estimo a los demás como superiores.Recordemos la enseñanza del lavamiento de los pies en Juan 13:1-17.
En Romanos 12:3,el apóstol Pablo nos insta a no tener más alto concepto de nosotros mismos que el que debemos tener.En cambio,nos aconseja que pensemos de nosotros mismos con prudencia,conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.Por una parte,esto me insta a tener un juicio correcto de mí mismo.Como cuidadanos del reino de Dios,nadie es más ni menos que otro.Todos participamos juntos como hermanos,como miembros de la familia de Dios.Todos heredaremos las promesas en Cristo Jesús.¡Por la mansedumbre las heredaremos!.
Segundo,necesito humildad en el concepto que yo tengo de mí mismo a causa de los bienes materiales que poseo o de los privilegios que disfruto.
En la iglesia de Cristo,la diferencia de bienes materiales de ciertos privilegios,o de transfondos distintos no debe causar distanciamiento entre hermanos.Cada persona es útil,gracias a los dones que Dios le ha dado por medio del Espíritu.Es él quien capacita a cada uno para la obra que debe hacer.De esta manera,la capacidad proviene de Dios y no de nosotros mismos,ni de ningún hombre u organización.
Todo lo que tenemos y somos,incluso todo nuestro ser:espíritu,alma y cuerpo,lo hemos recibido de Dios.Pensar y proceder así también es humildad.Y tal humildad nos llevará a un comportamiento manso que será galardonado con una herencia en los cielos nuevos y tierra nueva(2 Pedro 3:13).
El apóstol Pablo,en Filipenses 4:12-13 dijo:"...estoy enseñado,así para estar saciado como para tener abundancia como para padecer necesidad.Todo lo puedo en Cristo que me fortalece".Esta expresión comunica un gran mensaje espiritual:Sea que tenga o no bienes materiales,o privilegios,la capacidad para servir a Dios es la misma.Nuestra capacidad espiritual no proviene de esas cosas ni depende de ellas,sino de la voluntad y providencia divina,y de la disposición de nuestro corazón y nuestras actitudes.El apóstol Pablo así lo recibió,y así también obró.Así como él murió con la confianza de que recibiría la corona de la vida como herencia,nosotros también la recibiremos si permanecemos en Cristo.
El Señor Jesucristo nos dejó un verdadero ejemplo de mansedumbre.Dicho testimonio fue revelado al apóstol Pablo y escrito en Filipenses2:5-8:"Haya,pues,en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,el cual,siendo en forma de Dios,no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,sino que se despojó a sí mismo,tomando forma de siervo,hecho semejante a los hombres;y estando en la condición de hombre,se humilló a sí mismo,haciéndose obediente hasta la muerte,y muerte de cruz".
Aquí vemos dos aspectos mencionados anteriormente:primero,Jesús no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse.De esa manera,él exaltó a Dios y nos mostró humildad.Segundo,Jesús procuró el bien nuestro a costa del suyo propio al ponerse en la condición de hombre para servirnos,ayudarnos,y socorrernos.ÉL no tomó en cuenta su procedencia,ni lo que tenía,ni lo que era.Además,testificó que su capacidad provenía de Dios.¡Cuánto no dejó Jesús para vivir en humildad y mansedumbre!.Como recompensa,él heredó gloria eterna.Ahora vive en gloria ,y estará con nosotros por la eternidad.
Algunos consejos de Dios.
El apóstol Pablo también dice en Filipenses 2:3-4 :"Nada hagáis por contienda o por vanagloria;antes bien con humildad,estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo;no mirando cada uno por lo suyo propio,sino cada cual también por lo de los otros".Podemos comprender que toda la gloria que nosotros procuremos es vana.Sin  embargo,no es vano buscar el bien del prójimo y llevar gloria a Dios.Así que exaltemos a Dios,busquemos el bien de los demás,tengamos un concepto de nosotros mismos.Haciendo eso,estaremos poniendo en acción una vida de mansedumbre.
Lo anterior tiene sus recompensas.En Jesucristo tenemos un excelente ejemplo de un hombre manso que recibió de Dios su recompensa."Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo,y le dio un nombre que es sobre todo nombre,para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos,y en la tierra,y debajo de la tierra;y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor,para gloria de Dios Padre"(Filipenses 2:9-11).Dios nos recompensará a nosotros también si seguimos el ejemplo de Jesús de humildad y mansedumbre.
La mansedumbre también es un fruto del Espíritu.Nos capacita para recibir la Palabra en nuestra vida (Santiago 1:21).Sirve para enseñar a otros,a fin de restaurarlos de su condición perdida y conducirlos a la  salvación.(Gálatas 6:1).Nos capacita para soportarnos con paciencia los unos a los otros(Efesios 4:2).Es necesaria para lograr un testimonio de buena conducta(Santiago 3:13).Y cuando se nos demanda razón de la esperanza que hay en nosotros,la mansedumbre nos capacita para presentar una defensa eficaz(1 Pedro 3:15).Una mujer puede mostrar mansedumbre a través de su carácter pacífico y amable,condición que le ayudará a ganar para Cristo a su marido (1 Pedro 3:1).Dios es todopoderoso,pero también hace su trabajo a través de nosotros.
Si alguien piensa que la vida cristiana es imposible,sepa que Dios fortalece nuestra vida interna para que resistamos las pruebas y permanezcamos firmes.A la vez,la entrega de nuestra voluntad a la voluntad de Dios es lo que permite que Dios  pueda hacer su obra en nosotros.El que ama a Dios anhela ser cada vez más manso.
Si somos creyentes,sabemos que hemos sido rescatados por aquel que,siendo Dios,vino a la tierra en mansedumbre.Entonces,¿Por qué tener un concepto indebido de nosotros mismos?¿Por qué no dejar cosas insignificantes a cambio de los privilegios celestiales  que podemos heredar?El manso tiene la oportunidad de heredar la vida y vivir en la ciudad y la morada que nuestro amante Salvador ha preparado.Y así como esa morada permanecerá delante de Dios,así permanecerán los que no se han rebelado contra él...los mansos.
Byron de la Rosa(Guatemala)

noviembre 08, 2011

Los que Lloran.

Lágrimas y dolor.Sollozos convulsivos que aprietan el pecho y usted sienta un nudo en la garganta.Trata de hablar pero las palabras no salen.Las lágrimas le nublan la vista,y el dolor distorsiona la cara.En ese momento,lo que sucede a su alrededor tiene poca importancia;sólo tiene la conciencia del peso,el dolor,la angustia...Y Jesús le dice:"Bienaventurado".
Aquella mañana en el monte,Jesús pronunció muchas paradojas en sus enseñanzas .Sin embargo,es probable que ninguna de ellas sea tan difícil de entender como esta segunda enseñanza:"Bienaventurado los que lloran"(Mateo 5:4).¿Quiso Jesús en realidad decir:"Felices los tristes.Dichosos los desafortunados?"¡Qué gran contraste con la mentalidad moderna!.Hoy día,lejos de aceptar el dolor como algo de provecho,las personas huyen del mismo a toda costa.Miran al dolorido desde lejos y sienten lástima por los que sufren.
"Bienaventurado los que lloran".Sí Jesús hubiera terminado aquí,aun el creyente estaría confundido.Sin embargo:"porque ellos recibirán consolación".En esta aclaración la persona de fe encuentra una respuesta satisfactoria a la paradoja.Pero el incrédulo continúa luchando.Para el creyente,la bienaventuranza está ligada a su esperanza y su confianza en la bondad de Dios.Para el incrédulo,no hay esperanza ni confianza.¡Con razón huye del dolor!.
Resulta necesario aclarar que no todo dolor es igual.La promesa de Jesús no significa consuelo para todo el que sufre,sino esperanza para todo el que cree.Para el creyente,esta promesa significa propósito;es el enfoque del que añora algo mejor.Toma el vacío de la angustia y lo transforma de un callejón angustioso y sin salida a un sendero de vida.
E 2Corintios 7:10 resulta claro que hay un "dolor del mundo"."Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación,de que no hay que arrepentirse;pero la tristeza del mundo produce muerte".Toda persona experimenta tristezas y las sufre en uno de los dos contextos que ya vimos.El contexto determina el resultado.La tristeza según Dios produce vida.La tristeza del mundo es un proceso de perdición y destrucción.
Pedro,sentado en el monte,escuchaba la predicación de Jesús aquella mañana.Pedro,un hombre de mucha autoconfianza,seguramente se preguntaba qué quería decir Jesús con esta segunda paradoja.Judas probablemente estaba sentado cerca de Pedro y,entre maquinaciones y pensamientos egoístas,se preguntaba lo mismo.Con el paso del tiempo,los dos llegaron a experimentar tristezas  profundas,pero cada uno tomó un camino distinto.
Durante aquella noche decisiva en la vida de Jesús,Judas lo traicionó.Lo delató y lo entregó para luego tomar el precio de sangre.En la misma noche decisiva,Pedro negó a Jesús.Tres veces negó al hombre que decía amar.Tanto Judas como Pedro se sintieron sumamente mal.ambos experimentaron una aflicción indescriptible.
Judas volvió a los sacerdotes,arrojó el dinero en el piso,y quiso deshacer lo que había hecho.Pero Judas ya se encontraba en un sendero de destrucción,y su tristeza lo consumió y lo llevó al suicidio.
Después de negar a Jesús,Pedro salió y lloró amargamente.Ése fin de semana después de la crucifixión,se extendió largamente como una noche interminable.El recuerdo de la mirada de Jesús contratada con su infidelidad le desgarraba el alma.Pero la tristeza de Pedro no lo hizo huir;lo llevó al arrepentimiento.El domingo por la mañana,Pedro corrió hasta la tumba vacía.Y más tarde,cuando vio a Jesús en la playa,saltó de la barca y nadó hasta la orilla.la tristeza que es según Dios obró en Pedro para llevarlo a Jesús y no a la desesperación.Allí en la playa,junto a Jesús,el Pedro que había llorado amargamente encontró consuelo perfecto.
"Bienaventurados los que lloran,porque ellos recibirán consolación".No hay mayor consuelo,descanso,ni paz que el que se encuentra cuando nuestros pecados son perdonados.Muchos lloran por lo que lloran en encuentran una paz maravillosa.La tristeza por nuestros pecados son los dolores de parto en el nacimiento del alma a una nueva vida.
Mucho del dolor que uno sufre en la vida no está relacionado con un pecado personal.A veces muere un ser querido y parece que todo se ha terminado.Los ladrones se llevan lo que nos  ha costado trabajo adquirir.Nuestra familia nos desprecia,o el patrón nos despide sin que hayamos hecho nada para merecerlo.Esto nos hace sentirnos abrumados,rechazados,y olvidados.
Las tristezas de esta vida pueden ser de gran ayuda en la lucha por mantener nuestro enfoque en lo invisible.Las comodidades y las alegrías a veces nos atan a esta tierra,la cual tendremos que dejar algún día.Para el cristiano,cada pérdida y tristeza le permite soltarse un poco más de lo temporal y abrir más los ojos para ver la gloria que le espera.
El 13 de junio del 2000,sentimos el cielo muy cerca como familia,últimos minutos de vida.Juntos lloramos alrededor de su cama mientras las líneas en el monitor cardíaco se iban debilitando hasta desaparecer.Aun en los momentos finales,no dejamos de hablarle.pero nuestras palabras no eran de angustia o desesperación,sino de ánimo y esperanza.Le dimos nuestro amor,y le deseamos lo mejor en su viaje al otro "lado del río".Con voces temblorosas y ojos nublados por las lágrimas,cantamos mientras nuestro papá se iba.Aquellos fueron días desgarradores,pero de allí en adelante el cielo se ha vuelto más real para mí y lo terrenal menos importante.
Poco a poco,el alma que vive por fe se va soltando de  garra de lo terrenal y va fijando su vista en el consuelo prometido.
"Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria;no mirando nosotros las cosas que se ven,sino las que no se ven;pues las cosas que se ven son temporales,pero las que no se ven son eternas"(2Corintios 4:17-18).
Esta bienaventuranza,a como la leemos en Lucas,nos da otra perspectiva a la paradoja."Bienaventurados los que ahora lloráis,porque reiréis"(Lucas 6:21).El enfoque aquí parece ser la diferencia entre el presente y el futuro,y destaca el valor de sacrificar la comodidad presente a cambio de la felicidad futura.Este principio también se aplica a la inversa.Hay quienes se aferran a la comodidad presente y sacrifican su felicidad futura.Esto sí es una pérdida irremediable.quienes se empeñan en evitar el sufrimiento se ponen a sí mismos en peligro.así dice Jesús:"¡Ay de vosotros,los que ahora reís!porque lamentaréis y lloraréis"(Lucas 6:25).
A veces sufrimos pérdidas y dolor porque así lo hemos escogido.No se debe a resultados del pecado ni a circunstancias difíciles fuera de nuestro control.En ocasiones escogemos soportar sufrimientos porque creemos en los resultados.De esto nos escribe David 126:5-6:"Los que sembraron con lágrimas,con regocijo segarán.Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla;mas volverá a venir con regocijo,trayendo sus gavillas".
Casi a diario enfrentamos decisiones que afectan nuestro futuro.¿Doy de lo que tengo para ayudar a cierta persona,o no lo hago?¿Testifico de Jesús aun si esto me expone a ser rechazado,o guardo silencio?¿Me sacrificio por el bien del reino de Dios,sacrificio por el bien del reino de Dios,o prefiero dedicarme a mis propios intereses?.La persona de fe está dispuesta a enterrar aun lo que le es precioso a cambio de una cosecha futura.
En la historia hay muchas personas que con lágrimas han enterrado aun lo que era precioso.El apóstol Pablo entregó su reputación,y consideró su condición de judío privilegiando como basura(Filipenses 3:4-7).Muchos han dejado sus negocios y riquezas a cambio de servir en el reino de Dios.Muchos hombres han enterrado a su esposa o hijos en tierras lejanas donde se encontraban por llamamiento del Señor.Muchos han derramado su misma sangre y han dado su propia vida en la tarea de ir y sembrar la buena semilla.
Benditos y bienaventurados son los que han renunciado voluntariamente a las comodidades,la seguridad, y aun a la vida a cambio de tristezas y pérdidas por la causa de Cristo.Sólo Dios sabe,y sólo la eternidad nos aclarará que tan grande será su cosecha de gozo.Ellos podrán reír...porque han llorado por la causa de Cristo.
La naturaleza humana aborrece el sufrimiento,y se siente impotente cuando lo ve en otros.Pero el cristiano no tiene por qué huir del sufrimiento.La persona que sufre con fe recibe consuelo en la esperanza (Romanos5:2-5).Por otra parte,así como somos consolados,también somos llamados a llevar consuelo."Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo...el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones,para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación,por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios"(2 Corintios1:3-4).
El que sabe lo que es recibir consuelo en su tristeza puede consolar a otros.Los que en su sufrimiento saben descansar en la gracia del Señor,están equipados con la gracia necesaria para ministrar a otros.Por experiencia personal,ellos están capacitados para llorar con los que lloran,fortalecer a los débiles,y difundir el consuelo de la esperanza.
Jesús dice:"Bienaventurados..."Bienaventurados los que lloran y se lamentan por su pecado,porque ellos encontrarán paz.Bienaventurados los que soportan el dolor con fe,porque para ellos lo invisible se vuelva real.Bienaventurados los que sacrifican la comodidad presente a cambio del futuro,porque su futuro será de gozo.Bienaventurados los que entregan lo que les es precioso por causa de Cristo,porque la cosecha será grande.Bienaventurados los que encuentran el consuelo de Dios,porque han llegado a ser instrumentos de consuelo.
Bienaventurados los que lloran,porque se acerca el día de consuelo para ellos.La esperanza que ahora nos sostiene pasará para dar lugar a una realidad en la que toda injusticia será corregida,toda pérdida restaurada,todo sufrimiento recompensado.Dios mismo enjugará cada lágrima.
Cuando el dolor y las calamidades nos agobian,la fe sale al paso con su mensaje de esperanza;!El día de consuelo se acerca!.
Bryan Yoder(guatemala).

octubre 24, 2011

BENDITO SEAS Susana Allen Paul Wilburt

Orgullo en el Corazón


Por Patch Blakey

La Biblia nos provee una cantidad abundante de ejemplos del orgullo necio del hombre. Uno de esos ejemplos es Manases, el hijo de Ezequías, quien reinó sobre Judá después que su padre murió. Manases comenzó a reinar cuando tenía 12 años de edad (2 Reyes 21:1), y la Escritura nos dice que hizo lo malo ante los ojos del Señor, practicando abominaciones peores que las de las naciones paganas que habitaban en la tierra de Canaán antes que el pueblo Hebreo (2 Reyes 21:9).

¿En qué forma fue Manases arrogante? Considere la siguiente lista abreviada de algunos de sus muchos logros vergonzosos: (1) edificó los lugares altos que Exequias su padre había destruido; (2) levantó altares para Baal; (3) adoró a todas las huestes del cielo, y les sirvió; (4) edificó altares para todas las huestes del cielo en la casa del Señor; (5) hizo pasar a su hijo por fuego; (6) practicó la hechicería; y (7) colocó una imagen tallada que él había hecho en la casa del Señor (2 Reyes 21:3-7).

Ahora, alguien podría preguntarse, “¿Cómo es esto arrogancia? Él simplemente parece un malvado. Quizás él era en realidad una persona humilde quien fue solo mal dirigida.” Bueno, por causa del argumento, digamos que Manases era de voz suave, sincero, compañero atractivo, con un gran sentido del humor, pero seriamente mal dirigido en sus creencias (aún cuando el texto solo nos permite llegar a la última conclusión). ¿Significaría tal caracterización que Manases era orgulloso? Enfáticamente, ¡sí!

La Biblia nos dice, “El malo, por la altivez de su rostro, no busca a Dios” (Salmo 10:4). Entonces, el asunto no es cómo impresiona un hombre (de hablar suave, gracioso, sincero), sino más bien, la condición de su corazón para con Dios. Manases puede haber tenido las características personales externas que hubieran hecho de él un gran Santa Claus en la tienda Macey's, pero si no iba en pos del Dios de la Biblia, estaba auto-exaltado en su propia arrogancia y orgullo presumido. El orgullo busca su propia gloria de los hombres, no la gloria de Dios. En palabras de aquel bastión de alta mar de sabiduría mundana, Popeye, “¡Soy lo que soy!” El orgullo tontamente mira al hombre como el centro de todas las cosas.

La Escritura también nos dice, “Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu” (Prov. 16:18). Dios odia el orgullo de los hombres, y también odia a aquellos hombres que lo poseen: “Los insensatos no estarán delante de tus ojos;
aborreces a todos los que hacen iniquidad” (Salmo 5:5). Aquellos que hacen iniquidad son los mismos hombres orgullosos que rechazan a Dios: “Dice el necio en su corazón:
No hay Dios... ¿No tienen discernimiento todos los que hacen iniquidad?” (Salmo 14:1, 4). Y también, “Abominación es a Jehová todo altivo de corazón, ciertamente no quedará impune” (Prov. 16:5).

En cuanto a aquellos que son humildes de corazón ante Dios, Dios ha prometido bendecirles. “Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad” (Mat. 5:5). Dios ha prometido quitar al orgulloso del poder y establecer a los mansos como los habitantes y regentes de la tierra. Él hará esto a lo largo del curso de muchas generaciones y por la proclamación fiel y fructífera del evangelio (Gál. 3:8).

Sin embargo, el corazón humano es engañoso y desesperadamente malvado, aún entre aquellos a quienes Cristo ha salvado. Los humildes por quienes Cristo murió están sujetos al pecado del orgullo mundano, y así pueden frustrar la bendición de Dios. Juan escribió para amonestarnos contra esta tentación, “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo” (1 Juan 2:15-16). Pedro también advierte a los creyentes de la condenación de Dios contra el ser orgulloso, “Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestios de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes” (1 Pedro 5:5).

“¿Cómo,” podrían algunos preguntar, “actúan los Cristianos orgullosamente?” Una de las formas más prevalecientes y perniciosas en cuando los hombres creen que ellos tuvieron una parte en su propia salvación. En esto están ejerciendo la misma impía arrogancia como lo hacen los no-creyentes. No obstante, cuando los Cristianos deliberadamente aseguran que fueron salvos por algo que ellos hicieron, le roban a Dios su justa gloria y ponen el crédito a sus propios pies. Esto es ser orgulloso de corazón, que es manifiesta arrogancia contra el mismo Dios que los salvó.

Pero ésta no es la única forma de arrogancia entre los creyentes. Entre aquellos Cristianos que reconocen que su salvación es enteramente un acto de la gracia de Dios y sin ningún esfuerzo por su parte, hay algunos que se exaltarán a sí mismos por estar conformados “verdaderamente” a la fe bíblica mientras condenan a aquellos a quienes consideran “apenas” conformados. Esto es orgullo espiritual e igualmente merecedor de la condenación de Dios. Más condenación le aguarda a aquellos que saben mejor (Santiago 3:1).

Nuestro ejemplo en todas estas cosas es Cristo Jesús, “el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” (Fil. 2:6-8). Cristo se humilló a sí mismo, muriendo para salvar a los pecadores. Como pecadores salvados solo por Su gracia, debiésemos reconocer humildemente esta verdad y darle a Él toda la gloria. También debiésemos reconocer, como hizo Pablo, que aún no hemos alcanzado la gloria (Fil. 3:12), y como tales, no estamos en posición de mirar con superioridad a nuestros hermanos en Cristo. De otra forma, Dios nos humillará como hizo con Manases.

Este artículo apareció en la revista Credenda Agenda, versión electrónica.

octubre 20, 2011

LA REBELDIA

Por: Rodrigo J. Roca

Soberbia, altivez, orgullo

La rebeldía es un evento que conlleva muchas consecuencias. Cuántas veces nosotros nos hemos rebelado contra nuestros padres, contra nuestros maestros, contra cada persona que, de alguna u otra manera, debemos rendirle obediencia. Muchas veces no lo hacemos. El ser humano, por naturaleza es un ser rebelde, que siempre se aparta de las leyes, de las reglas e intenta obedecer a sus caprichos y deseos. Pero no siempre fue así.


El principio de la rebeldía (Ezequiel 28:12-19) (Isaías 14:12-14)
Como vemos en este pasaje de la Palabra de Dios, el primer rebelde de la historia fue Satanás, el mismo arcángel encargado de dirigir las alabanzas en los cielos; el mismo que fue creado perfecto, como el mismo Dios. Y es que Lucero era el ángel amado de nuestro Dios. Pero entró la soberbia en su corazón, inundó su ser el orgullo a causa de su perfección y belleza, sobre todo, entró el pensamiento de querer ser igual que Dios. Es así como empezó a reclutar un ejercito para que se rebelen contra su Creador. Es así como Dios desterró a Lucero (Lucifer, Satanás) de los cielos, junto con su ejercito de ángeles y los destinó a vagar por la Tierra.


Los primeros hombres rebeldes (Génesis 2:17) (Génesis 3:6-7)
Como vemos, Adán y Eva, desobedecieron a una orden directa de Dios. El pecado entró en sus corazones, a través de sus ojos y sus sentidos; luego entró la muerte en ellos. Es así como llegamos a nuestros tiempos; es así como la rebeldía, la desobediencia, la altivez, la soberbia son los pecados más desagradables para Dios por cuanto desajustaron el perfecto orden de las cosas como las había creado, sobre todo, el dolor que causó el pecado, que separó la comunión entre el hombre y Dios en la Antigüedad.


Pasos para empezar a ser rebeldes
¿Cómo saber si uno es rebelde o está camino a la rebeldía? Sencillo, usualmente las personas que van camino a la rebeldía, recorren estos pasos:
-          Perder el interés de buscar a Dios: Cuando empezamos a dejar de buscar a Dios y empezamos a dejarlo de lado, esto significa el comienzo de nuestra rebeldía
-          Dejar de hallar malas las cosas que antes nos parecían de esa manera: Cuando empezamos a pensar y creer que la cosas que pensábamos o creíamos malas, ya no lo son del todo así, cuando empezamos a hallar benignos aquellos “pecadillos”, cuando ya dejamos de lado nuestra actitud radical, es ahí donde la rebeldía está empezando a dar sus frutos
-          Empezar a ser autosuficientes: Cuando empezamos a caminar con nuestras propias fuerzas, empezamos a querer modificar nuestro mundo con nuestra propia opinión, cuando hacemos lo que queremos y no lo que Dios espera que hagamos, podemos afirmar que ya la rebeldía ha ganado espacio en nuestro corazón; es así como el “YO” cada vez se hace más importante para nosotros y creemos que todo lo podemos en nosotros mismos, entonces empezamos a ser orgullosos, altivos, rebeldes (De la abundancia del corazón habla la boca) 


VANAGLORIA = ORGULLO, ENVIDIA (Gálatas 5:26)

ENVIDIA + ORGULLO = REBELDÍA
La mayor parte de las personas rebeldes son aquellos que tienen envidia y orgullo en su corazón, un corazón lleno de rencores, amarguras y vanidades.

La rebeldía se puede comparar con un Espíritu de hechicería, ya que este Espíritu tiene la característica de controlar a la persona y hacer lo que le plazca con él; lo mismo pasa con la rebeldía: muchos de nosotros empezamos a ser autosuficientes, empezamos a controlar nuestras vidas, dejando a Dios de lado.



¿En qué punto de estas etapas te encuentras hoy en día? ¿Crees que es posible dejar de ser rebelde y empezar a caminar el Camino correcto, que es Jesucristo? CLARO QUE SE PUEDE.


PASOS PARA EVITAR LA REBELDÍA
-          La radicalidad es fruto de ser cristiano: Ser radicales significa ser entregados en cuerpo y alma a la voluntad, la Obra y la Causa de nuestro Señor Jesucristo; ser radical es entregarse completamente a Dios (Romanos 12:1-2)
-          Humildad en todo tiempo: Dios se agrada de los corazones humildes, quebrantados, dispuestos a escuchar su voz (Salmos 51:17)
-          Buscar en todo TIEMPO a Dios: Si buscamos a Dios, podremos encontrarlo, nos está esperando (2 Crónicas 7:14)

NO PIERDAS LA OPORTUNIDAD QUE NUESTRO SEÑOR NOS HA DADO, SOLAMENTE MEDIANTE ARREPENTIRNOS Y DESEAR CAMBIAR, ES SUFICIENTE PARA QUE EL SEÑOR PERDONE NUESTRAS FALTAS. ¡DATE UNA OPORTUNIDAD! ¡JESUCRISTO TE ESPERA CON BRAZOS ABIERTOS!


¡MUCHAS BENDICIONES!